Dr. Juan J. Flores, Presidente de VIVO Y SANO MEXICO A.C.
"La Salud no es una Receta, es una Disciplina".
Barcelona España, Julio 2002
Metodología Clínica
Para esta parte del estudio se formaron dos grupos de pacientes:
Grupo A: Pacientes VIH – positivos y sintomáticos recibiendo tratamiento anti-retroviral
Grupo B: Pacientes VIH – positivos asintomáticos sin recibir tratamiento anti-retroviral.
En ambos grupos se efectuó:
1. Historia clínica.
2. Exámenes de laboratorio clínico y exámenes radiológicos.
3. Investigación sobre el agente o los agentes inmunodepresores.
4. Valoración de estilo de vida, condiciones de la vivienda y del área laboral y de las rutinas diarias del paciente.
5. Análisis de los medicamentos prescritos previamente y en uso actual, tipo de medicamento, dosis y duración del tratamiento así como los efectos colaterales ocasionados por este.
6. Historia de vacunas y análisis de si el paciente había recurrido a la herbolaria o la medicina homeopática.
7. Valoración de los hábitos alimenticios del paciente.
8. Valoración del perfil psicológico del paciente.
La mayor parte de los poco más de 200 casos considerados para este estudio cumplieron con las propuestas y demandas que esta nueva alternativa de tratamiento les exigía:
1. Cambio en el régimen alimenticio del paciente.
2. Cambio hacia una actitud psicológica positiva ante las posibilidades de recuperación ofrecidas por el nuevo tratamiento.
3. Suspensión del tratamiento con anti-retrovirales.
4. El paciente VIH – positivo aclaraba sus dudas acerca de la alta toxicidad y facultades inmunodepresoras de los medicamentos anti-retrovirales.
5. Inicio en el uso diario de antioxidantes (ácido lipoico).
6. Acondicionamiento físico.
7. Sugerencia de un reordenamiento de la vida sexual del paciente (sin hacer ninguna valoración moral de la misma).
8. Reincorporación a las áreas laborales y vida familiar.
9. En el caso de ser detectadas, tratamiento específico de enfermedades infecciosas.

